Número actual.
Octubre-Diciembre 2026 vol. 77-4
Indice
Desde el Comité Editorial
Las personas detrás de la investigación
Gemelos digitales: el espejo virtual en la lucha contra el cáncer
Neurotecnologías y neuroderechos: un mundo futurista haciéndose presente
El riesgo de las infecciones durante el embarazo: su relación con las enfermedades mentales
El papel materno en las plantas
Silenciamiento de genes en plantas, una herramienta biotecnológica para la agricultura y la conservación
El papel del calentamiento óhmico del maíz, una tecnología emergente para un proceso sustentable
Deshidratación atmosférica de alimentos: una forma de conservarlos mediante aire caliente
La armadura de azúcar que protege a las bacterias
Guardianes de los metales: la batalla molecular por sobrevivir
¿Qué secretos guardan las rocas?
Emergencia ambiental: el impacto de la minería en la salud humana y los ecosistemas
Umbrales e incertidumbre: claves para entender la actual crisis ambiental
Explorando las estaciones hidrométricas
El sargazo: un problema que puede convertirse en oportunidad para el Caribe mexicano
El mar profundo ante el cambio climático: impactos en el ecosistema más grande del planeta
De la copia al plagio
Presentación
Desde las redes
Noticias de la Academia Mexicana de Ciencias
Portada
Artículos del número anterior
“Mosquitos buenos”con Wolbachia para combatir el dengue en Yucatán
Noticias de la Academia Mexicana de Ciencias
Desde las redes
Reporte especial del Barómetro Edelman sobre confianza y salud 2026 2026 Trust Barometer Special Report: Trust and Health
Quiénes son por María Julia Hidalgo López
Desde la UAM
El Museo y la Biblioteca de Alejandría
La borurización: una técnica para aumentar la vida útil de los metales y reducir residuos ambientales
Desafíos y oportunidades en la adopción de energías renovables: hacia un futuro sostenible
El papel de los ácidos grasos poliinsaturados en la dieta del camarón de calidad
El funcionamiento oculto de la vida
¿Dengue en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México? Evidencias y preguntas sobre la posibilidad de transmisión local
Manejo integrado de Aedes en México
Cuando los insecticidas dejan de funcionar: el control de los mosquitos en riesgo
Aedes aegypti en América: la ruta histórica de un mosquito viajero
Una historia en evolución: cómo cambian los virus del dengue y qué significa para nuestra salud
Cuatro virus, un mismo dengue: serotipos, respuesta inmune y vacunas
El dengue bajo la lupa: cómo se replica y cómo detenerlo
La transmisión del dengue
Dengue, el virus que regresa cada año
Presentación: El dengue, una amenaza global
Conocer al enemigo: el primer paso para combartirlo
Desde el Comité Editorial
Indice
Portada
La Academia Mexicana de Ciencias (AMC) mudó sus instalaciones al predio conocido como Casa Tlalpan en abril de 2001. El predio fue otorgado gracias a las gestiones del entonces presidente de la AMC, René Drucker, ante el secretario de Educación, Lic. Miguel Limón Rojas, y ante el entonces delegado de Tlalpan, Dr. Salvador Martínez della Rocca.
Se trata de una propiedad espléndida que puede alojar una infraestructura verdaderamente digna de la AMC. La Casa Tlalpan cuenta con 6.5 hectáreas, de las cuales dos terceras partes son espacios abiertos. Con el esfuerzo de varios consejos directivos, se han llevado a cabo remodelaciones y adecuaciones que han hecho del lugar un espacio más funcional para las actividades académicas, aunque todavía hay mucho por hacer.
Por iniciativa del Consejo Directivo inmediato anterior, y asumido por el actual, que me honro en presidir, se inició la construcción de un auditorio de usos múltiples, con capacidad para más de quinientas personas. El proyecto arquitectónico estuvo a cargo del arquitecto Felipe Leal, quien generosamente ha brindado su talento y experiencia en esta magna obra. Actualmente se desarrollan los trabajos de cimentación; el proyecto podría ser concluido a fines de 2007.
La construcción del auditorio significa un reto presupuestal considerable, pero debemos afrontarlo para avanzar en el desarrollo de la infraestructura que todos queremos para nuestra Academia. Estoy seguro que muchas serán las instituciones que generosamente apoyen la construcción que permitirá enriquecer la vida académica de la AMC, y que será punto de encuentro para diversas comunidades de las ciencias y de las humanidades.
El auditorio, junto con la unidad de seminarios, se constituirá en un centro de convenciones al servicio de los miembros de la AMC y de la comunidad científica en general.





