Número actual
Abril-Junio 2025 vol. 76-2
Portada
Indice
Desde el Comité Editorial
Presentación Los logros de la inteligencia artificial en México
Un viaje fantástico: el papel de la visión computacional para el diagnóstico médico
Neurorrobótica
Robots de asistencia social para personas con demencia
Detección inteligente de caídas para el cuidado de los adultos mayores
Ambientes inteligentes para apoyar el aprendizaje
Técnicas de inteligencia artificial para la operación de robots de servicio
Monitoreo de fenómenos sociales y ambientales mediante observaciones de la superficie terrestre
Control inteligente de robots mediante gestos de la mano
Juegos para el desarrollo del pensamiento computacional
El cómputo afectivo como experiencia artística
Problemas y riesgos de la inteligencia artificial, y legislación para atenderlos
Deepfakes, educación, optimización, música y diseño: la IA y los procesos computacionales en la investigación en la UAM
Colesterol en el cerebro: ¿bueno o malo?
Afectaciones en el embarazo por el estrés durante la pandemia del covid-19
Camarón y agave, un coctel de salud a la vista
Síntesis de péptidos a través de maquinarias no convencionales
ADN extracelular, ¿benéfico o dañino para la supervivencia de las plantas?
Colores, tamaños y formas: la diversidad de los reptiles de México
Cannabis: el tránsito de una planta utilitaria a una mágica
Desde las redes
Noticias de la Academia Mexicana de Ciencias
Artículos fuera de los volúmenes Publicados online
Editorial
Editorial
Para la Academia Mexicana de Ciencias (amc), la educación, la investigación, el desarrollo y la innovación forman una cadena de valor para impulsar el desarrollo del país en un mundo dominado por el conocimiento.
Por ello, la AMC dedica un esfuerzo considerable a sus programas de educación, promoción y divulgación de la ciencia, como Domingos en la ciencia, Computación para niños, Veranos en la ciencia, Olimpiadas de l a ciencia, La ciencia en tu escuela, y Pauta, que juntos tienen un impacto considerable a lo largo y ancho del país.
En esta ocasión destacaré el programa de Olimpiadas, que promueve el interés de los jóvenes a través de competencias del conocimiento. Actualmente, la AMC coordina las Olimpiadas de Biología y Química, que se organizan desde 1999; la Olimpiada de Geografía, que se organiza desde 2002, y la Olimpiada de Historia de México, que se organizó por primera vez en 2007. Además, la AMC organiza el Concurso de primavera y la Competencia cotorra de matemáticas. En conjunto, estas competencias convocan cada año a cientos de miles de niños y jóvenes en todo el país.
Los ganadores de los concursos nacionales forman las delegaciones que representan a México en competencias internacionales. Hace apenas unas semanas se celebraron las Olimpiadas Internacionales de Biología y Química, así como el Campeonato Mundial de Geografía de National Geographic y la Olimpiada Regional Asia-Pacífico de Geografía. Los resultados de las delegaciones mexicanas fueron excelentes. En el Campeonato Mundial de Geografía, México obtuvo el primer lugar absoluto. En la Olimpiada Regional Asia-Pacífico de Geografía, el equipo mexicano también ganó el primer lugar. En la Olimpiada Internacional de Biología se obtuvieron dos medallas de bronce y en la de Química una mención honorífica.
Por supuesto, debemos resaltar el talento de nuestros jóvenes premiados: nos sentimos muy orgullosos de sus triunfos, que nos permiten vislumbrar una generación altamente competitiva. Estos triunfos, que han sido muy publicitados en fechas recientes, son sólo la "punta del iceberg"; detrás de ellos está el trabajo de muchos profesores, de los coordinadores y organizadores de estas competencias, y los generosos patrocinios de instituciones públicas y privadas que permiten su realización. Para dar una idea de la magnitud del trabajo, mencionaré que todas nuestras competencias se llevan a cabo en diferentes etapas (locales, estatales y nacionales). En la etapa local, contamos con el apoyo de cientos de maestros que inscriben a los niños y jóvenes y que aplican los exámenes, ciudad por ciudad, estado por estado. En la segunda etapa se lleva a cabo el concurso a nivel estatal, contando para ello con una valiosa red de delegados en los estados de la República. Finalmente se lleva a cabo la etapa nacional, generalmente apoyada por universidades públicas de los estados.
Las Olimpiadas de la Ciencia son un ejemplo de lo que se puede lograr sumando esfuerzos y talentos de muchas personas e instituciones e invirtiendo en el futuro de México, que son sus niños y jóvenes.
Juan Pedro Laclette
Presidente de la AMC